Si hay algo con lo que hemos estado batallando toda esta temporada tan particular que nos toca vivir (pandemia) es con la frustración.
Hemos visto muchos proyectos no concretados, sueños truncados, negocios quebrados, bodas postergadas, relaciones afectadas por la cuarentena.
Sin dudas la frustración nos sacude y nos hace replantearnos donde estamos parados, en que creemos, cual es nuestra identidad, y donde está nuestra esperanza.
En Daniel 3 vemos la historia de tres jovenes que tuvieron que atravesar un momento de frustración, algo por lo que se la estaban jugando aparentemente no estaba resultando cómo esperaban.
La frustración es la reacción emocional a una expectativa no cumplida sobre algo o alguien. Es decir que nos frustramos porque tenemos expectativas incorrectas, o motivaciones incorrectas sobre una situación o persona.
“Sadrac, Mesac y Abed-nego le respondieron: —Su Majestad, eso no es algo que nos preocupe. Si el Dios que adoramos así lo quiere, es capaz de librarnos del fuego y del poder de Su Majestad. Pero aun si no quisiera hacerlo, nosotros no pensamos adorar esa estatua de oro.” - Daniel 3.16-18
Ellos no tenían puestas sus expectativas sobre lo que el rey podía hacerles, sino en poder permanecer fieles a Dios y recibir su promesa de salvación.
Si nosotros nos sentimos frustrados genial! Porque Dios nos está diciendo que no va a cumplir nuestras expectativas sino las de El.
Porque siempre lo que Dios tiene es mayor!
Finalmente estos jóvenes entraron al horno de fuego pero salieron ilesos, y eso sirvió para que muchas naciones conozcan el poder de Dios.
El plan que Dios tiene para tu vida va más allá de vos mismo, y supera cualquier limitación.
Te animo a que rindas tus planes, tus expectativas, que permitas que estos se frustren, para que se cumplan sobre tu vida las expectativas y planes de Dios que son aún mayores!
PREGUNTAS
1. ¿Te sentiste frustrado en algún momento de esta temporada?
2. ¿Cómo afrontaste o qué hiciste frente a esa frustración?
3. ¿Que áreas de tu vida sentis que tenes que rendir a Dios para que se cumplan sus planes y no los tuyos?