Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aún cuando no se puede ver. -Hebreos 11:1 (TLA)
El mundo está en un constante movimiento al igual que nosotros, y por momentos suelen aparecer situaciones que hacen que queramos estancarnos.
Y esto nos suele suceder cuando no podemos ver con claridad, muchas veces se nos presentan situaciones en las que no estamos atentos o desviamos nuestra mirada no prestando atención. Por eso no nos detengamos antes las situaciones que nos rodean, avancemos sin mirar lo que pasó, pero atentos con nuestra mirada fija hacia adelante porque lo mejor está por venir. Tené confianza y no te detengas.
No se trata de adelantarnos o de ir rápido para alcanzar lo que ya está disponible para cada uno de nosotros, sino de ser constante en nuestro caminar. La fe es creer, pero la paciencia es la decisión de seguir creyendo hasta que la promesa se cumpla. Ver aunque no pueda ver, siguiendo adelante de a un paso a la vez.
Dios quiere entablar una relación con nosotros pero debemos saber esperar. Obviamente no detenernos, avanzar día tras día siendo constantes en esta relación y decirle que “si” a todo lo que venga de parte de ÉL. Por eso decile que “si”, no lo dudes porque Él está dispuesto a darnos lo mejor.
Recordá que no debemos detenernos, busquemos avanzar hacia adelante un paso a la vez y decirle que “si” a aquello que ya existe pero no podemos ver. Que en esta cita a ciegas podamos decirle que “si” y cumplir el propósito con el que fuimos creados.
REFLEXIÓN
¿Te sentís cansado, sin fuerza o estancado? No te detengas, ¡es tiempo de avanzar!
Hay situaciones que se presentan y hace que por momentos quedemos en pausa. En ese momento tenemos que saber sobre qué estamos parados. Necesitamos una fe firme, depositada plenamente en Dios para seguir avanzando pese a lo que venga.
¿Estoy yendo por todo?
Cuando nos defraudan no queremos seguir adelante y nos frenamos. Pero el frenarnos hace que el plan de Dios también sea frenado. Debemos de seguir firmes, dar pasos de fe y seguir adelante por todo aquello que Dios ya tiene para darnos. No es tiempo de frenarse, sino de seguir caminando con pasos certeros, de a uno a la vez.
Aunque no lo veamos Él está, ¿al fin vas a decirle que “si” a Dios?
El decirle que “si” a Dios es una relación de ida, y en esta relación vamos a necesitar algo clave y es la paciencia, lo cual nos llevará a tener que ser constantes y sabios. Y al estar conectados a esta relación desarrollaremos nuestro propósito y disfrutaremos de la vida plenamente. No te detengas, avanzá dando pasos certeros y vas a ver que todo será diferente.