CONOCER A DIOS


«17 Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor. 18 Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos.» Efesios 1:17-18

En la actualidad tenemos la posibilidad de conocer a una persona en segundos sin movernos de nuestra casa. Solo mirando el perfil de alguien en alguna red social podemos descubrir hasta 30 aspectos diferentes de su vida, gustos, preferencias, estado social, grupo familiar, pensamiento político, cuadro de fútbol, etc.

Lo que muchas veces ignoramos es que a otra vez de una red social uno simplemente muestra la imagen deseada y no necesariamente la real. Muchas veces esta imagen deseada, busca ocultar de la mirada ajena, carencias personales.

Por eso, para conocer realmente a alguien necesitamos acercarnos, salir de nuestra comodidad, de nuestra zona de confort.

Dios está realmente interesado en nosotros, en lo que somos por encima de lo que hacemos, aunque a veces queremos mostrarle a Dios nuestra “imagen deseada” Él realmente nos ama por lo que somos.

Sin embargo muchas veces hay cosas que nos impiden acercarnos a Dios, poder conocerlo y tener una relación con Él. Hay algo que no nos permite salir de nuestra comodidad, de nuestra zona de confort para avanzar, para conocer a Dios, para encontrar libertad, para descubrir nuestro propósito y hacer la diferencia. El pecado quebró nuestra amistad con Dios, nos separó de Él (Romanos 3.23). Y por más esfuerzos que hagamos y aunque tengamos las mejores intenciones, humanamente no podíamos hacer nada para recuperar nuestra relación con Dios. Solo Jesús podía romper esa distancia, y no escatimó en nada, se despojó de todo para que acercarnos una vez más a Él. Y está tan interesado en nosotros que él fue el primero en dejar su zona segura, despojarse de todo para acercarnos a él y que le podamos conocer. (Filipenses 2.6-8)

No habíamos hecho nada para conocer a Dios y ÉL ya había hecho todo para que lo conozcamos mejor. Él salió a nuestro encuentro, salió de su comodidad. No tenía que hacer nada de esto, pero está interesado en nosotros.



«7 En realidad, no es fácil que alguien esté dispuesto a dar su vida por otra persona, aunque sea buena y honrada. Tal vez podríamos encontrar a alguien que diera su vida por alguna persona realmente buena. 8 Pero Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros todavía éramos pecadores. 9 Si Dios nos declaró inocentes por medio de la muerte de Cristo, con mayor razón, gracias a Cristo, nos librará del mal.» Romanos 5:7-9

Dios limpió lo que estorbaba, aquello que nos ataba y no nos dejaba salir de nuestra zona de confort para acercarnos a Dios, para poder disfrutar de una relación plena con él.

Muchos pueden pensar que llevan demasiado tiempo de conocer a Dios que ya lo saben todo, pero ¡HAY MUCHO MÁS!

Necesitamos tomar la decisión de buscarlo, ya no vivir por experiencias pasadas o que otros nos han compartido y comenzar a experimentarlo nosotros mismos. Entregarle a Dios todo lo que nos impida llegar a Él con libertad y disfrutar la vida que tiene para nosotros y una relación plena con Él. (Jeremías.14-9)

Dios una vez más está a la puerta esperando que le demos lugar en nuestra vida. Por medio de Jesús hoy tenemos libertad para decidir soltar todo lo que sea necesario para acercarnos a Dos y comenzar a vivir la vida increíble que Él tiene para nosotros.

«He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.» Apocalipsis 3.20



REFLEXIÓN

¿ESTOY ACERCANDOME A DIOS TAL CUAL SOY, O BUSCO DAR UNA IMAGEN DESEADA FRENTE A ÉL? No necesitamos ocultar nuestras carencias, Dios nos ama como somos y está interesado en nuestro corazón. Necesitamos acercarnos a Él con sinceridad para conocerlo mejor.

¿QUE ES LO QUE HOY ME IMPIDE CONOCER MAS A DIOS Y CRECER EN MI RELACIÓN CON ÉL? Jesús se despojó de todo para darse a conocer a nosotros y que podamos acercarnos a ÉL. Cualquier cosa a la que estemos aferrados vale la pena soltarla por llegar a Jesús.

CUANDO NO HICIMOS NADA PARA ACERCARNOS A JESÚS EL HIZO TODO PARA ACERCARNOS A ÉL.

¿ME ESTOY CONFORMANDO CON LO QUE VIVÍ HASTA ACÁ CON DIOS? No importa cuanto hayamos vivido en Dios hasta acá, las experiencias que otros nos hayan contado, Dios tiene más para nosotros y quiere llevarnos a experimentar personalmente la vida increíble que Él puede darnos.

ESTAS A UNA DECISIÓN DE ACERCARTE AL ÚNICO QUE PUEDE TRANSFORMAR TU VIDA POR COMPLETO.