«17 Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor. 18 Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos.» Efesios 1:17-18
Cuantas cosas naturalizamos porque no podemos manejarlas, cambiarlas o deshacernos de ellas. Y terminamos creyendo realmente que si lo tapamos o hacemos de cuenta que no está, no tendremos que lidiar con eso. Pero la realidad es que tarde o temprano, aquello que no afrontamos termina esclavizándonos. Porque si no luchamos contra lo que nos esclaviza entonces nos estamos resignando. En esa resignación asumimos una realidad que nada tiene que ver con la identidad que tenemos en Jesús.
Nuestra humanidad, el pecado, la tendencia natural que todos cargamos, quiere volver a esclavizarnos, y necesitamos identificar estas cosas para poder tomar autoridad y darle
lugar a Jesús. Porque no podemos luchar contra algo que ignoramos o intentamos evadir. (Romanos 7:19-25)
Pero cuando nos acercamos a Dios, cuando lo conocemos, nuestros ojos son abiertos. Dios trae luz a nuestras vidas para que podamos comenzar a ver lo que antes no veíamos y poder encontrar verdadera libertad.
HOY TODOS PERSIGUEN LA LIBERTAD PERO NADIE LA CONSIGUE POR SUS PROPIOS MEDIOS.
Se promueve la libertad como la idea del no compromiso o no tener que rendir cuentas a nadie y caminar solos. Pero no caigamos en esta farsa. No puede proveernos libertad el mismo sistema que intenta esclavizarnos. (2 Pedro 2:19)
No está en nosotros la posibilidad de alcanzar humanamente la libertad. La única posibilidad que tenemos es a través de Jesús. (Juan 8.36) Sin embargo, aun cuando llevamos tiempo de conocer a Jesús, seguimos luchando con tantas cuestiones que quieren esclavizarnos nuevamente. Y nos avergüenza pedir ayuda porque creemos que un cristiano no debería estar atravesadlo esas situaciones.
Entonces solo seguimos repitiendo una y otra vez la misma historia, resignados a los mismos resultados por el simple hecho de no ser intencionales en las decisiones que tomamos al respecto.
«Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.» Gálatas 5.1
Mantenernos firmes en la libertad que Jesús nos provee, es ser intencionales, determinarnos y no dejarnos esclavizar otra vez por las mismas cosas.
Jesús no solo nos hizo libre, edificó una iglesia para que caminemos juntos y por medio del estar conectados, podamos encontrar libertad. Como iglesia creemos firmemente que los cambios reales ocurren a través de relaciones auténticas. Por eso el estar juntos, el abrir nuestro corazón, pedir ayuda, es la mejor decisión para comenzar a ser libres de lo que nos ataba.
La vergüenza y la condenación no son sentimientos que vengan de Dios, sino que buscan aislarnos en soledad para volvernos a esclavizar. Pero la iglesia no es un estrado desde el cual juzgamos a otros sino una casa de restauración y sanidad, en la que aquellos que hemos sido sanados y restaurados, acompañamos a otros a CONOCER A DIOS, ENCONTRAR LIBERTAD, DESCUBRIR SU PROPÓSITO y juntos HACER LA DIFERENCIA.
(Santiago 5:15-16) No creas que lo que estás viviendo te deja afuera de vivir lo que Dios tiene para vos. ¡Hoy podés tomar la decisión de abrir tu corazón y dejarte acompañar para encontrar libertad!
REFLEXIÓN
¿ESTOY VIENDO CON CLARIDAD AQUELLAS COSAS QUE QUIEREN ESCLAVIZARME? Necesitamos que Dios abra nuestros ojos para ver aquello que quiere volver a esclavizarnos y no pertenece a nuestra nueva identidad en Jesús. No podemos luchar contra lo que ignoramos.
¿ESTOY BUSCANDO LIBERTAD EN MIS PROPIAS FUERZAS? Nada de lo que hagamos humanamente puede asegurarnos libertad. La única posibilidad de ser libres es por medio de lo que Jesús hizo por nosotros.
¿ESTOY TOMANDO DECISIONES INTENCIONALES SOBRE LO QUE ME QUIERE ATAR? Aislarnos y evadir el problema solo va a terminar esclavizándonos más. Hoy tenemos por medio de Jesús, autoridad para tomar decisiones, abrir nuestro corazón y dejarnos acompañar para poder ENCONTRAR LIBERTAD.