«Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce perseverancia. Y la perseverancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros sin que les falte nada. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace.» Santiago 1:2-8 NVI
¡Hola VIVILO! Hoy es nuestro último día de PRIMERO ORÁ. Estamos tan agradecidos por lo vivido y expectantes por lo que Dios quiere seguir haciendo en nosotros. Disfrutemos de esta último día juntos.
Nuestra vida no está exenta de dificultades, pero Dios nos llama a permanecer firmes en medio de ellas. No porque el dolor no exista, sino porque Él sabe que la perseverancia produce madurez. Las pruebas no son un obstáculo para la fe; son el terreno donde la fe se fortalece y se afirma.
«pues ya saben que la prueba de su fe produce perseverancia.» Santiago 1:3 NVI
Santiago nos recuerda que, cuando atravesamos pruebas, Dios está trabajando en nuestro interior. La perseverancia nace ce una confianza sostenida en Dios. Y cuando esa perseverancia produce una fe íntegra, estable y dependiente de Él.
«pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.» Mateo 24:13 NVI
Jesús mismo nos mostró la importancia de permanecer. Aun sufriendo y angustiado, eligió rendirse a la voluntad de Dios. Permaneció firme hasta el final, aun cuando el costo fue alto, porque su confianza estaba puesta en el propósito eterno de Dios.
«Jesús salió de la ciudad y, como de costumbre, se dirigió al monte de los Olivos y sus discípulos lo siguieron. Cuando llegaron al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación». Entonces se separó de ellos a una buena distancia, se arrodilló y empezó a orar: «Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya». Entonces se apareció un ángel del cielo para fortalecerlo. Pero como estaba angustiado, se puso a orar con más fervor y su sudor era como gotas de sangre que caían a tierra.» Lucas 22:39-44 NVI
Cuando mantenemos nuestra mirada en Jesús, aprendemos a perseverar aun cuando no entendemos todo el proceso. En esos momentos, Dios nos invita a pedir sabiduría, no desde la duda, sino desde la fe.
«Por tanto, también nosotros que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.» Hebreos 12:1-3 NVI
«Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento.» Santiago 1:5-6 NVI
Permanecer firmes no nos endurece, nos transforma. En la perseverancia conocemos más profundamente a Dios, Su fidelidad y Su gracia actuando aun en medio de nuestra debilidad.
«Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a quienes lo aman.» Santiago 1:12 NVI
En nuestro último día de PRIMERO ORÁ, hoy decidimos permanecer firmes en Dios, aun cuando el camino sea difícil. Elegimos confiar en Su proceso, pedir sabiduría y seguir adelante con la mirada puesta en Jesús, creyendo que Él está obrando en nosotros y formando un carácter que refleja Su corazón.
REFLEXIÓN
¿SIGO CONFIANDO EN DIOS AUN EN LA DIFICULTAD?
Podemos fortalecernos cuando decidimos confiar en Dios en cada proceso, mantener la mirada en Jesús, pedir sabiduría con fe y permitir que Su obra en nosotros produzca perseverancia y madurez.