Hoy es un día muy especial, un 4 de agosto, hace siete años, VIVILO iglesia abrió sus puertas por primera vez.
Hoy celebramos siete años de historias.
Siete años de personas que, semana tras semana, han tenido un encuentro con Dios.
Siete años de personas que tomaron la decisión de seguir a Jesús.
Siete años viendo a Dios transformar vidas y familias.
Siete años siendo testigos de su fidelidad.
Y mientras celebramos este aniversario, también festejamos que el domingo por la mañana inauguramos nuestro tercer campus VIVILO Bernal.
Una nueva puerta que se abre para que muchas más personas puedan acercarse a Dios.
Pero una iglesia no crece solamente cuando abre nuevos lugares. Una iglesia crece cuando hay más personas dispuestas a hacer algo por los demás.
Nada de esto habría sido posible sin quienes lo dan todo, se entregan con pasión y sirven con enorme esfuerzo semana tras semana.
Damos gracias al increíble EQUIPO de cada campus, que hace posible que tantas personas puedan acercarse a Dios cada domingo y en cada Grupo de Conexión. Gracias a quienes invierten su tiempo, entregan lo mejor que tienen y son generosos aun con sus propios recursos. Gracias a quienes creen en las promesas de Dios, aceptan los desafíos que Él nos presenta y avanzan con fe y oración.
Porque lo que hoy celebramos no son solamente nuevos lugares, celebramos las vidas que fueron y siguen siendo alcanzadas cada semana.
Celebramos a quienes volvieron a creer.
Celebramos a las familias que encontraron esperanza.
Celebramos a las personas que descubrieron que su historia todavía no había terminado.
Los celebramos a cada uno de ustedes, que con esfuerzo y generosidad han dado sus diezmos y ofrendas para que, juntos como VIVILO iglesia, sigamos avanzando y acercando a más personas a Dios.
Gracias también a quienes, aun desde la distancia, siguen cerca a través de una oración, una palabra de ánimo o celebrando cada paso que damos.
Cada uno de ustedes es parte de lo que hoy estamos celebrando. No tenemos dudas de que, sin ustedes, nada de esto habría sido posible.
Todo lo que vivimos durante estos siete años fue increíble, pero creemos que Dios todavía tiene cosas mucho mayores para los próximos años de nuestra iglesia.
«Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén». Efesios 3:20-21 NTV
¡VAMOS CON TODO, VAMOS POR TODO!
Los amamos,
Fer + Vani y todo VIVILO iglesia
