BALANCE, RENDICIÓN Y DIRECCIÓN
«El SEÑOR dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno para acercarlos a ti». Muchos son los sufrimientos de los malvados, pero el gran amor del SEÑOR envuelve a los que en él confían ¡Alégrense, ustedes los justos; regocíjense en el SEÑOR! ¡canten todos ustedes, los rectos de corazón!» Salmos 32.8-11 NVI
