Cada año, durante el mes de noviembre, celebramos NUESTRA CAUSA, una oportunidad especial para unirnos como iglesia y comprometernos con nuestra misión de acercar a las personas a Dios.
Cada domingo alentamos a las personas a dar fielmente sus diezmos y ofrendas, que permiten sostener y desarrollar la obra de la iglesia. Sin embargo, NUESTRA CAUSA es un desafío diferente. Es una ofrenda extraordinaria que realizamos una vez al año, por encima de nuestros diezmos y ofrendas habituales, con el propósito de reunir los recursos necesarios para avanzar en proyectos específicos que nos permitan extender el evangelio.
NUESTROS DIEZMOS Y OFRENDAS NOS AYUDAN A SOSTENER LO QUE HACEMOS HOY. NUESTRA CAUSA NOS PERMITE AVANZAR HACIA LOS DESAFÍOS DE MAÑANA.
En 2 Corintios 8:1-7, el apóstol Pablo nos presenta el ejemplo de las iglesias de Macedonia, que aun atravesando grandes dificultades y viviendo en extrema pobreza, respondieron con una generosidad extraordinaria. Dieron voluntariamente, con alegría y sacrificio, considerando un privilegio participar en la obra de Dios.
Este es el espíritu de NUESTRA CAUSA. No se trata simplemente de dar unaofrenda más, sino de asumir juntos un desafío de fe, compromiso y generosidad. Queremos hacer un esfuerzo mayor, dar más allá de lo habitual y participar activamente en lo que Dios está haciendo a través de nuestra iglesia.
Cada año presentamos a toda la iglesia un objetivo claro para NUESTRA CAUSA. Puede ser comenzar un nuevo campus, invertir en instalaciones, adquirir equipamiento o desarrollar proyectos que nos permitan alcanzar a más personas. De esta manera, cada persona conoce el propósito de su generosidad y el desafío que estamos enfrentando juntos.
Alentamos a las personas a prepararse con anticipación, orar, planificar y decidir en su corazón qué ofrenda extraordinaria van a entregar. Durante este mes invitamos a llevarse un sobre de NUESTRA CAUSA y preparar su participación. La ofrenda puede entregarse durante todo el mes.
Creemos que los grandes desafíos no se enfrentan con el esfuerzo de unos pocos, sino con el compromiso y la generosidad de todos. Cada persona puede participar voluntariamente, conforme a sus posibilidades y a lo que haya decidido en su corazón, entendiendo que juntos podemos hacer una diferencia mucho mayor.
NUESTRA CAUSA es nuestra oportunidad de hacer un esfuerzo extraordinario para que más personas puedan conocer a Jesús. Todos los recursos recibidos a través de NUESTRA CAUSA se administran por separado y se destinan exclusivamente al cumplimiento de los objetivos presentados a la iglesia.
