Con el tiempo nos hemos vuelto expertos en levantar argumentos frente a todo aquello que nos confronta, demanda que tomemos una decisión o que asumamos una responsabilidad. Queriendo hacernos a un lado, nos justificamos mediante excusas y razonamientos para no hacernos cargo.
Sin embargo Jesús nos habla y nos ofrece una verdadera libertad. Pero para poder vivir esa libertad necesitamos estar aferrados a Él y mantenernos fieles a sus enseñanzas, aunque todo el mundo argumente en contra. Solo en Jesús podemos vivir libertad y separados de Él no tendremos éxito ni podremos lograr algo. (Juan 8.31-36 / Juan 15.4-5)
Cuando no queremos escuchar, argumentamos y eso genera que olvidemos nuestro pasado y hasta perdamos la percepción de la realidad, y no ver cuánto necesitamos esa libertad en nuestra vida.
Pero mientras sigamos cerrados en nuestros argumentos, nos mantendremos esclavos de nuestra condición, carentes de libertad. (2 Pedro 2.19)
Porque no necesitamos estar detrás de barrotes o en una cárcel para descubrir nuestra esclavitud. Cada uno de nosotros sabe muy bien en qué áreas de nuestra vida nos sentimos limitados, carentes de libertad, dónde aun nuestra voluntad esta sometida por sentimientos, emociones, pasiones y aun pecados que dominan ejerciendo presión y fuerzas cada día.
Cuando Jesús nos habla, busca derribar nuestros argumentos y llegar a nuestro corazón. Una y otra vez insiste en revelarse como nuestro Salvador. Y nos confronta con nuestra realidad, no para avergonzarnos sino para que podamos ser verdaderamente libres.
Quizás por mucho tiempo hemos minimizado nuestra necesidad de Jesús, considerándolo solo una opción más en medio de las crisis. Incluso muchos caen en el error de creer que pueden vivir sin Dios, argumentando que no tienen una necesidad aparente en sus vidas.
Pero TODOS necesitamos a JESÚS. TODOS NECESITAMOS UN SALVADOR! Pero creer en él no es suficiente, necesitamos vivir conforme a sus enseñanzas.
«De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.» Hechos 4.12
Si escondemos nuestros errores con argumentos, solo vamos a empeorar nuestra situación aun más. Pero al acercarnos a Jesús podemos ver con claridad nuestra condición y encontrar libertad. Él es el único medio de salvación. (Juan 3:16-17)
Jesús quiere hacerte libre de todo aquello que pueda estar esclavizándote, de tus temores, de tu pasado, de tus heridas, de tu enojo y de tu pecado.
REFLEXIÓN
¿ESTOY PRESENTANDO ARGUMENTOS FRENTE A LAS PALABRAS DE JESÚS?
Deja tus argumentos a un lado, y seguí a Jesús con todo tu corazón. Cree a su palabra y sé fiel a sus enseñanzas para encontrar verdadera libertad y salvación.
¿QUÉ ME ESTA ESCLAVIZANDO Y DOMINANDO MIS DECISIONES?
No gastes más tiempo, fuerzas o dinero en lo que no va a poder hacerte libre… solo en Jesús hay libertad! Ignorar nuestra necesidad de Él solo trae más dolor y esclavitud.
¿ESTOY RECONOCIENDO MI NECESIDAD DE JESÚS?
Dale una oportunidad a Jesús, solo él puede derribar nuestros argumentos para alcanzar nuestro corazón, darnos verdadera libertad y que vivamos salvación!
