ANSIEDAD


No sos el unico

La organización mundial de salud mostro una alerta en el 2017, una observación en donde se detallaba que en el mundo hay más de 300 millones de personas que tienen trastorno de ansiedad y esta cifra se quintuplico con la llegada del covid 19.

A Dios no se le escapa nada, no estamos solo, El venció a la muerte, al pecado, venció las inestabilidades, venció las frustraciones, venció las incertidumbres, venció la falta de ingreso. Ha vencido al mundo y sus afanes, pero a pesar de todo eso seguimos luchando con la ansiedad.

La ansiedad nace de las creencias que todos tenemos, es decir, de una determinada manera de pensar. Asi como pensamos, nos sentimos y actuamos en la vida.

Asi como Jesus calmo la tormenta aquella noche asi mismo calmara nuestras ansiedades.

Los personajes biblicos no tuvieron que ser perfectos para ser usados por Dios, muchos de ellos estaban batallando con la ansiedad pero Dios les decia: Denme todas sus ansiedades.

 

LA ORACIÓN
Jeremias 29:11
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. 12 En esos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. Sí, me encontrarán —dice el SEÑOR—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar.

Podemos tener pensamiento agradable a traves de la unica persona que nos ofrece una esperanza, a traves de la oración podemos comunicarnos con Dios y restablecer nuestro bienestar.

 

LA PALABRA
Salmos 129:25-29
Mi alma está pegada al polvo; vivifícame según tu palabra. Mis caminos te declaré, y me respondiste; enséñame tus leyes. Hazme entender el camino de tus ordenanzas, y meditaré en tus maravillas. Mi alma llora de ansiedad; sostenme conforme a tu palabra.

Su palabra nos da vida. David era una persona conforme al corazon de Dios a pesar de todo eso sufria de ansiedad a traves de la palabra de Dios el pudo tener esperanza y seguir adelante.

Mateo 11:28
»Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar