Tendemos a ver a Dios y creer que lo conocemos desde nuestro punto de vista y a esto influyen nuestras propias experiencias de vida, personalidad y emociones. Dime si alguna vez pensaste que Dios ya estaba cansado de perdonarte tantas veces por el mismo error. Pues yo sí y es que yo si me cansaría, pero él no es como nosotros. Así que tenemos más por conocer de Dios. Por ejemplo, sus pensamientos y planes son más grandes que los nuestros (Isaías 55:8-9).
Y hablando de pensamientos, alguna vez no se te ha venido un pensamiento totalmente inesperado a la cabeza sea malo o bueno. Es increíble todos los pensamientos que pueden entrar a nuestra cabeza, pero es ahí donde nosotros tenemos aprender a someterlos a Cristo (2 Corintios 10:5). Esto quiere decir, que, si viene un pensamiento de querer suicidarte en algún momento difícil, complicado y de mucha presión es normal pero lo importante es saber qué hacemos con este pensamiento. Le decimos a este pensamiento que Dios está con nosotros a pesar de este momento difícil y que hay más para nuestras vidas o dejamos que el pensamiento se vuelva en realidad. Los pensamientos son tan importantes porque se vuelven en acciones y esas acciones repetitivas se vuelven en un estilo de vida.
Pero qué pasa si Jesús no está en primer lugar en nuestras vidas. A veces creemos que sí y lo estamos buscando y hablando con él y todo, pero nuestra prioridad en la vida son otras cosas. Esa prioridad en tu vida se vuelve tu dios. Un corazón que toma como prioridad otras cosas que no son el Dios verdadero, es un corazón insaciable. Nunca estaremos satisfechos como Raquel que era estéril, pero Dios le concedió tener un hijo. Cuando estaba nació su bebe ella lo llamo José que significa “ojalá me permita tener otro” (Génesis 30:24). “Nuestro corazón es una fábrica de ídolos “lo dijo Martin Lutero.
Así que cuidemos que nuestra prioridad sea Jesús y de ahí todo lo demás será añadido (Mateo 6:33). Después de leer esto tal vez creas que has estado fallando pero Jesús está a la puerta de tu corazón tocando y te toca decidir a ti abrirle la puerta para charlar con el (Apocalipsis 3:20). El promete estar contigo todos los días de tu vida, día tras día (Mateo 28:20)
PREGUNTAS
- ¿Alguna vez pensaste que Dios ya no iba a perdonarte o que ya estaba cansado de ti y tus errores de siempre?
- ¿Cuál es el pensamiento más difícil con el cual has estado luchando esta temporada de Pandemia?
- ¿Qué es eso que este tiempo más te preocupa u ocupa espacio en tu mente? ¿Sera que eso se volvió en tu prioridad y la razón de vivir estos ultimo días?
