La vida esta llena de decisiones, algunas más difíciles que otras, y para decidir bien es necesario saber qué es lo que debemos hacer.
No alcanza con tener buenas intenciones. Muchas veces nuestras buenas intenciones nos llevan a equivocarnos y no solo eso, terminamos perjudicando a otros.
NECESITAMOS CLARIDAD
EN NUESTRAS VIDAS
Jesús habló con claridad a sus discípulos acerca de cuál era su plan para salvar a la humanidad. (Marcos 8:31-38)
Era NECESARIO que entregue su vida en nuestro rescate.
Pedro impulsado por una buena intención intento impedirle a Jesús que diera su vida.
Jesús lo reprendió porque Pedro, a pesar de sus buenas intenciones, estaba pensando humanamente y no en lo que Dios quería hacer.
Alguien que tiene claridad no toma decisiones impulsivas, sino que piensa lo que va a hacer. (Proverbios 29:20)
NO TE EQUIVOQUES! Pensar lo que vamos a hacer o decir nos evita errores y nos ayuda a enfocar nuestra atención en entender lo que Dios quiere.
Cuando no tenemos claridad las presiones de la vida nos llevaran a equivocarnos, por eso es fundamental que fijemos nuestros pensamientos en lo que la palabra de Dios dice. (Josue 1:8 / Filipenses 4:4-9 / Colosenses 3:1-4)
Cuando no fijamos nuestros pensamientos en lo que Dios quiere hacer, terminamos enfocándonos en nosotros y abrazando una vida egoísta.
TODOS NECESITAN UN SALVADOR
Nadie puede salvar ni dar nada por su vida. (Salmos 49:7)
El PLAN de Jesús para salvar la humanidad, no terminó en la cruz, sino que sigue actuando en nosotros y a través nuestro.
Jesús murió para salvarnos y resucitó para que Su vida no solo sea manifestada en nosotros, sino que muchos mas puedan recibirla.
Seguir a Jesús no es un sacrificio. Nos entregamos a Él porque vemos con claridad y hoy entendemos que somos parte de ese plan.
Cuando no dejamos cosas y no centramos nuestra atención en Jesús, solo vamos a seguir viviendo sin claridad, movidos por impulsos y buenas intenciones que solo nos llevarán a seguir tropezando y nunca poder caminar con Jesús o vivir sus planes.
Dejémonos guiar por Jesús, seamos sus discípulos y hablemos de Él sin vergüenza!
REFLEXIÓN DE LA SEMANA
¿ESTOY VIENDO CON CLARIDAD O REACCIONO IMPULSIVAMENTE?
Necesitamos comprender lo que Dios quiere para tomar buenas decisiones. Las buenas intenciones no son suficientes.
¿DÓNDE ESTOY FIJANDO MI ATENCIÓN?
Fijar nuestros pensamientos en la palabra de Dios nos evitará vivir una vida egoísta, y dejar de mirarnos a nosotros mismos.
¿ESTOY COMPRENDIENDO LA NECESIDAD QUE TENGO DE JESÚS?
Seguimos a Jesús porque lo necesitamos, solo en Él encontramos salvación. Seguirle implica dejarnos guiar.
