RELEVANTES


Estamos llegando al final del año, y es habitual que en estas fechas hagamos un autoanálisis de cuantas de las cosas que nos propusimos hemos logrado cumplir, y en base a esto, plantearnos nueva metas para el próximo año. Y no esta mal que hagamos una evaluación del año, pero cuantas veces sentimos que hagamos lo que hagamos, siempre nos falta algo.

Y ese sentimiento de falta nos lleva muchas veces compararnos con otros, o con lo que vemos en las redes sociales, y esas comparaciones solo nos llevan a sentir mucho más que nuestra vida es IRRELEVANTE, que carece de valor, importancia y que no estamos haciendo nada como para sentir que vale nuestra vida, que tiene sentido o razón de ser.

La realidad es que es muy fácil caer en una vida IRRELEVANTE, no por falta de metas o desafíos, sino porque permitimos situaciones en nuestra vida que acentúan ese sentimiento.

Tres formas de vivir una vida IRRELEVANTE.

1. Vivir nuestra vida como si Dios no existiera, sin tenerlo en cuenta en nuestro caminar. (Eclesiastés 12.1 / Mateo 16.25).

2. Vivir bajo condenación, escondiendo el pecado y nuestros errores. Porque el pecado nos aleja de Dios, quién es la única fuente de vida. (Juan 3.16-21 / Salmos 32.1-2).

3. Darle poder a las circunstancias y a las opiniones negativa. En esos momentos necesitamos recordar que no nos determina lo que estamos atravesando, sino que en Dios todo nos ayuda para bien. (Filipenses 1.12-14 / Romanos 8.28).

Y a todo esto, se suman los problemas cotidianos que generan en nosotros un deseo de escondernos o desaparecer (Salmos 55.6), pero si dejamos de ver nuestra circunstancia como algo que le quita valor a nuestra vida, y comenzamos a creer que todo lo que vivimos ayuda para bien, vamos a descubrir y comprobar Dios esta con nosotros para vivir una vida RELEVANTE.

JESÚS nos dice: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero, si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. »Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.» Mateo 5.13-16

FUIMOS RESCATADOS DE UNA VIDA ABSURDA, SIN RAZÓN Y SIN SENTIDO.

Dios ya nos rescató de una vida insignificante y sin valor. Por eso la clave para vivir una vida RELEVANTE es vivir la vida que Dios diseño para nosotros. (1 Pedro 1.18-21)

Dios nos llamó para vivir una vida RELEVANTE, sobresaliente, y esto no esta condicionado por las circunstancias que atravesamos, sino por lo que Dios puso en nosotros. (2 Corintios 4.7-9)

Cada día es una nueva oportunidad para vivir una vida sobresaliente y descubrir lo que Dios tiene preparado. Para ver como Dios obra en tu vida y a travez tuyo, superando los imposibles y traspasando las limitaciones naturales para que todo lo que vivas redunde para el bien tuyo y de otros.

HAY ALGO EN LO QUE TU VIDA SOBRESALE, HAY ALGO QUE TENES QUE HACE BIEN A OTROS. ¡NO TE LO GUARDES, COMPARTILO!

 

  REFLEXIÓN  

¿ESTOY MIRANDO MI VIDA CON EL VALOR QUE REALMENTE TIENE? Nuestro valor no está determinado por los logros alcanzados ni por nuestro fracaso, ¡sino por lo que Dios hizo por nosotros!

¿ESTOY CAMINANDO HACIA LA VIDA QUE DIOS PLANEÓ PARA MI? Nunca vamos a encontrar valor en nuestra vida si no vivimos lo que Dios tiene para cada uno de nosotros. Fuiste rescatado de una vida absurda para que hoy vivas a pleno y alegría lo que Dios tiene para vos

¿ESTOY VIVIENDO UNA VIDA RELEVANTE? Lo que Dios puso en nosotros puede bendecir y hacer bien a otros. No te limites por tu realidad y descubrí las oportunidades para ver a Dios en tu vida y provocando vida en otros.