PENSAMIENTOS BAJO CONTROL


«Subió Jesús a una barca, cruzó al otro lado y llegó a su propio pueblo.Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: —¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados! Algunos de los maestros de la ley murmuraron entre ellos: «¡Este hombre blasfema!» Como Jesús conocía sus pensamientos, les dijo: —¿Por qué dan lugar a tan malos pensamientos? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados quedan perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y el hombre se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud se llenó de temor y glorificó a Dios por haber dado tal autoridad a los mortales.» Mateo 9.1-8

Solemos ocuparnos con atención de nuestra apariencia, de cómo nos vemos o actuamos en publico. Cuidamos lo que decimos y cómo lo decimos frente a otros, hasta cuidamos el perfil con que posamos en una fotografía. Pero, ¿prestamos la misma atención a nuestros pensamiento

Como creemos que nadie ve nuestros pensamientos, probablemente no nos ocupamos en cuidarlos o trabajar en ellos. Sin embargo las más grandes batallas se libran en nuestra mente.

Un pensamiento puede llevarnos a tomar las mejores o peores decisiones y acciones. Así como un pensamiento puede llevarnos al éxito, también puede conducirnos a un completo fracaso.

Como el rey Saúl, que por actuar conforme a lo que pensó y no a lo que Dios le había ordenado, lo perdió todo. (1 Samuel 13.11-14)

Creemos que estamos pensando bien, pero muchas veces nuestra mente esta cargada de temores, heridas, enojos y circunstancias que nos quitan la paz y no nos dejan encontrar descanso. Hoy muchos tienen sus pensamientos inundados de ansiedad y preocupación.

Por eso es tan importante examinar a qué pensamientos le estamos dando lugar en nuestra mente. Jesús nos dice que los malos pensamientos salen del corazón del hombre, pero muchas veces son sembrados de nuestro entorno para nuestro propio mal, como la serpiente insertó pensamientos en Eva.

«Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, los pensamientos de ustedes sean desviados de un compromiso puro y sincero con Cristo.» 2 Corintios 11.3

Es importante descubrir aquellos pensamientos que surgen de nuestro corazón o quieren ser sembrados por voces ajenas, pero que solo buscan nuestro error, desvío o caída. Necesitamos que Dios examine nuestros pensamientos, y no solo eso, que ocupe nuestra mente. (Salmos 139.1-2 / Salmos 139.23-24)

«Yo, el SEÑOR, sondeo el corazón y examino los pensamientos, para darle a cada uno según sus acciones y según el fruto de sus obras.» Jeremías 17.10

Mientras Jesús estaba provocando un milagro, los demás estaban dando lugar a malos pensamientos. Darle lugar a nuestros propios pensamientos, nos puede llevar a perder de vista lo que Dios quiere hacer.

Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar y poner freno a los pensamientos que buscan tomar control de nuestras vidas. Esta en nosotros el darle o no poder a dichos pensamientos, para no volvernos esclavos de ellos.

Pero esto no lo logramos con fuerzas ni estrategias humanas. Hoy el hombre intenta controlar su mente con meditaciones y pensamientos positivos, pero lo único que puede realmente hacerle frente a esta batalla es la palabra de Dios, en ella encontramos las armas para ganar esta lucha. (Efesios 6.10-18)

La justicia de Dios, el evangelio, la fé, la palabra de Dios, tienen poder sobre nuestras vidas y pensamientos. Cada Domingo recibimos una palabra para enfrentar la semana, pero no sirve de nada si al volver a casa la olvidamos. Necesitamos persistir en esto, mantenernos firmes y constantes. (Isaías 26.3; Hebreos 4.12)

La palabra de Dios tiene el poder para discernir / distinguir si un pensamiento es correcto o no.

HOY PODEMOS EXPERIMENTAR LA LIBERTAD DE TENER NUESTROS PENSAMIENTOS BAJO CONTROL

Dejando de lado nuestros pensamientos y dandole lugar a los pensamientos de Dios que son mas altos. (Proverbios 16.3; 19.20-21; Isaías 55.6-9)

Y así, tendremos la certeza de que, aun en momentos de inquietud y temor, sí venimos a Dios el guardara nuestro corazón y nuestros pensamientos en paz.

«No se inquieten por nada; mas bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes.» Filipenses 4.6-9 

Tal vez mucho tiempo fuimos esclavos de nuestros pensamientos, pero hoy podemos venir a Dios y experimentar una renovación en nuestra mente! (Romanos 12.1-2

 

 

  REFLEXIÓN  

¿ESTOY CUIDANDO MI MENTE DE LA MISMA FORMA QUE CUIDO MI APARIENCIA? No solo lo que se ve es lo importante, las decisiones que tomamos son resultado de los pensamientos que tiene lugar en nuestra mente.

¿ESTOY ENFOCÁNDOME EN LOS PENSAMIENTOS DE DIOS O EN LOS MÍOS? Enfocarnos en nuestros propios pensamientos nos puede hacer perder de vista lo que Dios quiere hacer.

¿CON QUÉ ESTRATEGIAS ESTOY AFRONTANDO LAS BATALLAS EN MI MENTE? La palabra de Dios nos brinda herramientas para vencer estas batallas, mantenernos firmes y constantes en ellas es la clave.