CONFIANZA


Naturalmente cada uno de nosotros deseamos el bien para nuestra vida, alcanzar la felicidad y el bienestar personal. Sin embargo no es nada fácil conseguirlo. Llegamos a pensar que la felicidad está reservada solo para algunos.

«El que quiera amar la vida y gozar de días felices, 13 que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; 14 que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.» Salmos 34.12-14

La clave para vivir una vida feliz no está en aquello que aún no logramos alcanzar, sino en cómo estoy viviendo la vida que tengo, qué acciones están saliendo de mí.

Cuando Jesús fue cuestionado porque sus discípulos no se lavaron las manos para comer, él les respondió que lo que contamina al hombre no es lo que entra en él hombre, sino lo que sale de su corazón. Mateo 15.1-20

HAY PENSAMIENTOS QUE CONTROLAN NUESTRA VIDA Y PUEDEN LLEVARNOS AL ÉXITO O AL FRACASO TOTAL

Los pensamientos surgen como ideas y maneras de ver la realidad, que terminan generando en nosotros diferentes acciones. Estas acciones provocan hábitos, y un habito determinara los resultados en nuestras vidas. Por eso necesitamos cuidar lo que sale de nosotros con especial atención para evitar equivocarnos y ser dañados.

Queremos buenos resultados pero nos encontramos tomando malas decisiones. Necesitamos controlar nuestras acciones y no ser dominado por nuestras pasiones. Santiago 3.13-18

«¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos? 2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. 3 Y, cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. 4 ¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. 5 ¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?» Santiago 4.1-5

De nosotros mismos surgen estas pasiones que luchan dentro nuestro y nos impulsan a tomar malas decisiones. Por eso muchas veces aún deseando ser felices, nuestras pasiones controlan nuestras vidas, provocando malas decisiones.

La palabra nos muestra ejemplos de personas que movidos por sus pasiones tomaron malas decisiones que afectaron negativamente sus vidas. Elias movido por temor (2 Reyes 19.1-5; Santiago 5.17). Amnón movido por pasiones hacia una mujer (2 Samuel 13.1-19).

Necesitamos determinarnos a dejar de vivir guiados por nuestras pasiones, siendo esclavos de nuestros pensamientos y sentimientos. 1 Pedro 4.1-5

«Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; 23 ser renovados en la actitud de su mente; 24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.» Efesios 4.22-24

Porque estas acciones que resultan de nuestros pensamientos y pasiones acarrean consecuencias. Proverbios 14.14 / Proverbios 24.12

Necesitamos confiar en que Jesús tiene lo mejor para nosotros, dejar de vivir a nuestra manera para seguirlo a Él. Y aun cuando no sabemos cómo hacerlo, podemos pedir a Dios sabiduría. Santiago 1.2-8

Nuestro mayor error es creer que lo sabemos todo y qué solos podemos. (Jeremías 17.5-10) La confianza en Dios nos libra del temor, aun cuando los resultados que esperamos no llegan, no hay angustia.

Dejar nuestra vida al cuidado de Dios es el paso determinante para dejar de vivir bajo el control de nuestros pensamientos y sentimientos, y experimentar una vida feliz.

«El Señor libra a sus siervos; no serán condenados los que en él confían.» Salmo 34.22

 

 

  REFLEXIÓN  

¿MIS ACCIONES CORRESPONDEN A LA VIDA QUE ANHELO VIVIR? La clave para vivir la vida que anhelamos no esta en lo que aun no logramos o no tenemos, sino en lo que hacemos con la vida que tenemos.

¿ESTOY CUIDANDO LOS PENSAMIENTOS QUE SALEN DE MI CORAZÓN? Las acciones y decisiones que tomamos son resultado de los pensamientos que dejamos crecer en nuestro interior.

¿ESTOY CONFIANDO EN LA GUÍA DE DIOS PARA TOMAR DECISIONES? No podemos confiar en nuestras propias emociones, necesitamos la sabiduría de Dios para tomar las decisiones correctas.