Qué bueno es poder elegir por uno mismo y tener la libertad de tomar decisiones. Pero que duro y horrible es cuando otros deciden por nosotros y sentimos que lo que hacemos es porque nos obligan o simplemente es porque debemos cumplir.
A diferencia de cuándo hacemos algo porque realmente lo queremos hacer, la imposición, esa presión de hacer las cosas, porque debemos cumplir, solo nos lleva al enojo, fastidio y al hacer las cosas de mala manera. Aun las presiones nos mueven a tomar decisiones, no porque lo queremos, sino porque nos vemos obligados.
TENGO VS QUIERO
Vivir por el tengo que… sobre el quiero, ¡es horrible!. No hay nada más triste que vivir de esta manera. Aunque queremos ser libres de elegir y hacer lo que deseamos, y buscamos disfrutar y ser felices, vemos que las circunstancias de la vida, los sentimientos que luchan en nuestro corazón y los pensamientos toman el control de nuestras decisiones, nos terminan dominando. Y aunque quisiéramos vivir de otra manera, nos acostumbramos y nos resignamos a vivir así.
Ya la vida tiene un montón de tareas y responsabilidades que debemos hacer porque estamos obligados. Cada mañana salimos a trabajar o estudiar, enfrentamos compromisos y tareas que la vida misma nos lleva a cumplir. Ya esto es más que suficiente como para permitir que las otras presiones que luchan en nuestros corazones y emociones, que solo traen dolor, pena y no provocan ningún beneficio, también tengan un poder sobre nuestras decisiones y nos lleven a vivir de manera que no queremos. (Jeremías 17.9; Proverbios 4.23)
En en libro de Jueces encontramos la historia de Sansón. Muchos creen que es una historia mitológica, pero no es así, su vida fue un milagro. Nació de una madre estéril y fue llamado por Dios para algo mucho más grande. Dios había provisto a Sansón de una gran fuerza para poder librar a su pueblo de los enemigos. Capaz de matar bestias con sus manos y derrotar ejércitos enemigos, pero su corazón fue vencido por las pasiones y presiones que terminaron dominando y sometiéndolo a sus enemigos. (Jueces 16.4-22)
Así también nosotros, cada día enfrentamos circunstancias que buscan quitar nuestras fuerzas, presiones que buscan dominarnos y someternos, continuamente somos bombardeados por situaciones que buscan influir en nuestras decisiones y tener el control y dominio sobre nuestras personas.
UNO ES ESCLAVO DE AQUELLO QUE LO DOMINA
Y cuando uno sede, se rinde, se entrega… pasamos a ser esclavos, sin poder de decisión, sin derechos, donde nuestra voluntad esta bajo el poder de otros, dependientes de deseos y vicios. (2 Pedro 2.19) Esclavos de pasiones que dominan, pendientes de sentimientos, temores tan grandes que no solo dañan nuestro ánimo, sino que también afectan nuestros cuerpos.
Pero tenemos que describir cuales son aquellas cosas que buscan dominarnos y que no nos hacen crecer o avanzar, que solo buscan hacernos daño y no provocan ningún provecho o bien en nuestras vidas. (1 Corintios 6.12; 10.23) Es tiempo de decir basta a todo eso y no dejar que sigan tomando el control sobre nuestras decisiones.
DIOS VINO A RESCATARNOS
Dios viendo nuestra condición, vino a darnos libertad y poder para vencer las presiones en nuestras vidas. (1 Pedro 1.18-21) Pero aun entendiendo que Dios vino a rescatarnos, hoy muchas veces pensamos que Dios solo vino a presionarnos y dominarnos, que Él actúa igualmente que aquellas cosas que no nos dejan decidir con libertad y perdemos de vista Su gran amor hacia nosotros. Y creemos que seguirlo es bajo presión o imposición. Dios no vino a dominarnos o poner presión sobre nuestras vidas. Dios quiere enseñarnos y guiarnos. Dios quiere hacernos bien porque sabe lo que es mejor para nosotros.
DIOS TIENE PLANES DE BIEN PARA NUESTRAS VIDAS
«Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar. Cuando ustedes me pidan algo en oración, yo los escucharé. Cuando ustedes me busquen, me encontrarán, siempre y cuando me busquen de todo corazón. Estaré con ustedes y pondré fin a su condición de esclavos.» Jeremías 29.11-14a TLA
ESTA RELACIÓN CON DIOS NO ES UNA IMPOSICIÓN, ES UN INVITACIÓN
Dios pudiendo ordenarnos en hacer las cosas, nos invita a rendir nuestras vidas, porque Él sabe lo que es mejor para nosotros y quiere romper con aquellas cosas que solo buscan limitarnos, frenarnos en la vida y someternos. Al rendirnos su poder rompe con lo que nos frenaba y transforma nuestra manera de ver la vida y de pensar, para poder descubrir que lo que Dios tiene para nosotros siempre BUENO, AGRADABLE Y PERFECTO.
Hoy es nuestra nueva oportunidad de decidir seguir a Jesús con todo nuestro corazón.
«Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.» Romanos 12.1-2
REFLEXIÓN
¿CUALES SON AQUELLAS COSAS QUE ESTÁN CONTROLANDO O DOMINANDO TUS DECISIONES? Sepamos reconocer cuales son aquellas situaciones o sentimientos están ejerciendo una presión constante con el fin de dominarnos o someternos. y no permitir que nos confundan o influencien en nuestras decisiones.
¿VIVO POR EL TENGO O POR EL QUIERO? Descubramos si lo que hacemos, lo hacemos por decisión o por presión. No vivamos como esclavos ni demos lugar a lo que no queremos en nuestras vidas. Dios vino a rescatarnos y hacernos bien. No te conformes con menos.
¿ESTÁS SIGUIENDO A JESÚS PORQUE QUERES O SENTIR QUE ESTÁS CUMPLIENDO POR PRESIÓN? No hay nada más triste que responder al amor de Dios por obligación. Descubrí que Dios quiere tener una relación con vos y acepta su invitación para rendirle tu vida. Su voluntad y sus planes para tu vida son TREMENDOS!


