ACTITUD DE FE


«Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.» Efesios 4:22-24 NVI 

La actitud que adoptamos ante los problemas puede transformar nuestras circunstancias. Sin embargo, frente a determinadas situaciones tomamos la actitud equivocada.

Miramos nuestra realidad y adoptamos un papel de víctimas, buscando culpar a otros por nuestra frustración sin hacernos cargo de lo que no corresponde a nosotros (Génesis 3.12 / Juan 9.1-2). 

Y esto nos lleva a diferentes formas de actuar. Buscamos escapar, evadir el problema, buscamos negar lo que nos pasa. O peor aún, nos resignamos y aceptamos voluntariamente lo que no pudo ser. Buscamos excusas para justificar nuestra manera de vivir y ante los problemas comenzamos a quejarnos. La queja es lo que surge más fácil y sale más rápido de nuestra boca.

PERDEMOS DE VISTA COMO NUESTRA ACTITUD PUEDE PROVOCAR RESULTADOS

En Mateo 15.21-28 vemos como una mujer Cananea, es decir, ella no pertenecía al pueblo de Dios, se acerca a clamar a Jesús por un milagro para su hija.

Esta mujer por el contexto cultural en el que vivía tenía todo en contra. Todo en ella la dejaba exenta de ser escuchada. Sin embargo su actitud no fue condicionada por esta realidad, ni por sus pocas posibilidades, ni por el tamaño de su problema, sino que decidió correr a Jesús.

LA ACTITUD QUE TOMAMOS FRENTE A LAS CIRCUNSTANCIAS ES DETERMINANTE, A DONDE CORREMOS A BUSCAR AYUDA EN MEDIO DEL PROBLEMA HACE LA DIFERENCIA

Muchas veces Jesús no solo no es la primera opción, sino que es la ultima. Buscamos por todos los medios y nos apoyamos en todo lo que vemos, pero no tenemos el hábito de correr primero a Él. Buscamos ayuda en las personas y ponemos nuestra esperanza en eso. Es bueno contar con personas que caminen a nuestro lado, pero nuestra esperanza no tiene que estar en las personas sino en JESÚS.



PORQUE CÓMO HUMANOS SOMOS LIMITADOS, PERO JESÚS SIGUE SIENDO MÁS QUE SUFICIENTE PARA TODO LO QUE NOS PASA

Aun sabiendo esto, muchas veces no consideramos correr primero a Jesús.

Alguien que asume una actitud de fe, no se queda con la negativa sino que insiste firme hasta ver la respuesta. Pero nuestra constancia a menudo se ve interrumpida por las circunstancias. Dejamos que nuestra realidad, nuestra historia y aún nuestro pasado nos lleven a resignarnos y creer que no hay nada de Dios para nosotros. Aun hemos perdido oportunidades por no ser constantes en nuestra fe. Pero si mi fe está puesta en Jesús mi actitud va a permanecer basada en esa convicción. Y esa actitud me va a llevar a ver resultados (Hebreos 6.10-12). 

NUESTRA ACTITUD RESPONDE A LO QUE CREEMOS

Esta mujer con su actitud de fe estaba acelerando los tiempos, estaba viendo gracia sobre los gentiles, cuando esto se haría realidad recién en el sacrificio de Jesús en la cruz. Su fe dio inicio a un nuevo tiempo, y Jesús pudo ver tal actitud de fe en ella. (Hebreos 10.19-25)

Para nosotros, en nuestra realidad, la salvación ya es un hecho, el camino a Dios ya se abrió para nosotros. Tenemos acceso libre para correr a Jesús.

Hoy podemos con libertad, decidir qué actitud vamos a tomar frente a las circunstancias.

«Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.» Hebreos 4.16

Podemos correr a Jesús, y permanecer en nuestra actitud de fe, porque esa actitud responde a nuestra convicción.

HAY SUFICIENTE GRACIA PARA LA SITUACIÓN QUE ESTÁS VIVIENDO

No vivas más una vida limitada. Abraza una nueva actitud, la de esta nueva naturaleza. Corre a Jesús y que Él al verte pueda decir: ¡QUE GRANDE ES TU FE!



REFLEXIÓN

 

¿HACIA DONDE CORRO ANTE LOS PROBLEMAS? Es bueno buscar ayuda en las personas y ser acompañados. Pero nuestra esperanza tiene que estar en Jesús, el único que sigue siendo más que suficiente para todo lo que nos pasa. 

¿ESTOY DEJANDO QUE LAS CIRCUNSTANCIAS DETENGAN MI CONSTANCIA? Muchas veces dejamos de insistir por mirar las circunstancias. Pero la constancia en nuestra fe nos va a llevar a ver grandes resultados (Lucas 11.9-10).

¿DONDE ESTÁ PUESTA MI FE? Mi actitud responde a lo que creo. Corremos a Jesús porque creemos que hay suficiente gracia para lo que estamos viviendo hoy.