BALANCES


«…31 Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?”, o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”. 32 Los paganos andan tras todas estas cosas, pero su Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. 33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas. 34 Por lo tanto, no se preocupen por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.» MATEO 6:19-33

Estamos llegando al final del 2022 y como cada fin de año aparecen los balances de como nos fue, las notas de los maestros y profesores felicitando el esfuerzo, los discursos de cierre etc.

Da satisfacción llegar a esta etapa viendo los resultados de nuestro trabajo, pero no siempre es así, a veces darnos cuenta de que no pudimos cumplir con las expectativas que teníamos nos frustra.

Vivimos inmersos en la cultura de la meritocracia y el exitismo, presionados por lograr cosas. Pero terminamos creyendo que todo depende de nuestro propio esfuerzo.

Llegamos a pensar que nuestra fuerza y capacidad es suficiente, y esto es una gran mentira.

CON NUESTRAS FUERZAS PODEMOS LOGRAR MUCHAS COSAS, PERO NO LO PODEMOS TODO.

Tarde o temprano vamos a toparnos con nuestras limitaciones. (Mateo 6:27)

Insistimos con luchar solos y confiar en nuestras fuerzas porque muchas veces creemos que Dios está para las cosas “espirituales” y del resto tenemos que ocuparnos nosotros mismos.

Pero no hay ningún detalle de nuestras vidas que a Dios no le parezca importante, él nos asegura que conoce nuestras necesidades y quiere suplir cada una de ellas.

Sin embargo Jesús nos advierte que pongamos atención al enfoque de nuestras fuerzas, donde estamos depositando nuestra atención y nuestro corazón.

EL ENFOQUE DE NUESTRO ESFUERZO ES MÁS IMPORTANTE QUE LA FUERZA EN SI.



«Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. 2 En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados.» SALMOS 127:1-2

Cualquier esfuerzo que hagamos sin incluir a Dios es en vano.

Cuando la sociedad, el sistema, nuestra propia mentalidad nos hace sentir que ningún logro es suficiente, que nunca vamos a alcanzar nada, Dios nos muestra lo contrario, nos recuerda que lo verdaderamente valioso ya está en nosotros. (2 Corintios 4:6-7; 18)

Jesús entregó su vida por nosotros para que tengamos en Él todo lo necesario. Pero aun conociendo a Dios seguimos excluyéndolo de nuestros planes y proyectos. (PROVERBIOS 3:5-7)

Basarnos en nuestras propias capacidades y esfuerzo es lo contrario a la fe. La fe es creer que en Dios tengo todo lo que necesito, todo incluso esas necesidades básicas y momentáneas.

AHORA TENEMOS UNA ESPERANZA SEGURA Y ENTENDEMOS QUE TODO LO QUE HACEMOS Y LOGRAMOS ES UN RESULTADO DE LO QUE DIOS YA PUSO EN NOSOTROS.

«Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.» MATEO 6:33

Dios está y quiere ser parte de nuestras vidas incluso supliendo aquellas necesidades básicas y cotidianas. Deja de excluir a Dios de tus proyectos, sueños, de tu matrimonio, de tu familia, Dios sabe lo que necesitas y puede darte más de lo que peorías conseguir en tus propias fuerzas.

BUSCAR A DIOS, INVERTIR NUESTRO TIEMPO Y ATENCIÓN EN ACERCARNOS A EL NOS ASEGURA QUE LO QUE NECESITAMOS VA A SER AÑADIDO A NUESTRAS VIDAS COMO RESULTADO DE NUESTRA FE EN ÉL. (Salmos 37:4-6)



REFLEXIÓN:

¿ESTOY PONIENDO EXPECTATIVAS SOBRE MI PROPIA FUERZA Y CAPACIDAD? Podemos lograr muchas cosas por nosotros mismos, pero no lo podemos todo. Cualquier esfuerzo sin incluir a Dios resulta en vano.

¿ESTOY HACIENDO DE MIS PROYECTOS MI MAYOR TESORO? Dios nos enseña a poner nuestro corazón en Él y no en las cosas pasajeras.

¿ESTOY INVIRTIENDO TIEMPO EN ACERCARME MÁS A DIOS? La bendición en nuestras vidas no es algo que necesitamos perseguir sino que se añade a nuestras vidas como resultado de poner nuestra confianza en Dios.